Renewed shall be blade that was broken, the Crownless again shall be king.
| J.R.R. Tolkien -The Fellowship of the Ring.
Por lo general suelo bromear que tengo 16 años. Inconscientemente quizás, fue una de las mejores épocas que recuerdo en mi vida. A decir verdad, en este momento puedo agradecer que muchas de las cosas buenas que me habían pasado entonces y que parecían haberse ido para siempre tienen su nueva versión ahora. Me siento un pibe, un adolescente de nuevo. Pero, a veces, por más adolescente que se sienta uno, hay que volver a la realidad de que ahora uno tiene nuevas responsabilidades y nuevas maneras de ver la vida que lo condicionan.
Hace un tiempo leí una frase que me llegó bastante y decía algo así como "El que no fue comunista a los 15 años es un tarado, pero el que lo sigue siendo a los 25 lo es aún más". Y no tiene nada que ver, para mí, con una ideología política en particular. El punto es que de adolescente, tenemos la obligación de ser unos románticos e idealistas empedernidos, pero que esto no puede durar para siempre. Hay otras cosas en la vida. Sin embargo, ¡ojo! esto no significa -ni mucho menos- que ya no haya que luchar ni desear un mundo y una vida mejor para uno y para los demás. Todo lo contrario, debería ser una de las obligaciones primordiales de todo ser humano.Me fui por las ramas, as usual. Como me siento de 16 años again, pero esas barreras psicológicas de las 21 me impiden expresarme como tal, hecho mano al blog del amigazo Patricio, Pato para los amigos. Una de esas personas que te deja pensando... ¿en verdad este tipo es un adolescente modelo siglo XXI? A pesar de las diferencias ideológicas en muchos aspectos, Pato es uno de esos pibes que "te devuelve las esperanzas en la juventú", porque una mente así de despierta no se encuentra todos los días.
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